Mateo 2:1-2 y Lucas 1:1-7 describen como José y María salieron de Nazaret y viajaron a Belén en respuesta al censo decretado por César Augusto. El profeta Miqueas incluso predijo el lugar de nacimiento de Jesús cientos de años antes de que ocurriera (Miqueas 5:2).
La importancia del nacimiento de Jesús
Información sobre Belén
1) Mateo 2:1, 2 dice “Jesús nació en Belén de Judea, en días del rey Herodes. Y he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén preguntando:
—¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido para adorarle.”
2) Lucas 2:4-7 dice “Entonces José también subió desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, porque él era de la casa y de la familia de David, para inscribirse con María, su esposa, quien estaba encinta. Aconteció que, mientras ellos estaban allí, se cumplieron los días de su alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre porque no había lugar para ellos en el mesón.
3) Miqueas 5:2 dice, “Pero tú, oh Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será el gobernante de Israel, cuyo origen es antiguo desde los días de la eternidad.”
Google Maps y enlaces
Pero mucho más importante que el lugar donde nació Jesús es el hecho de que Él nació. Jesús vino a esta tierra para vivir con nosotros y ser uno de nosotros. El ángel le dijo a María que ella tendría un hijo y que su nombre sería “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros” (Mateo 1:23).
El apóstol Juan escribió, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida eterna” (Juan 3:16).
“Y la Palabra [Jesús] se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). ¡Ese es el milagro que ocurrió en Belén!
Hoy en día, la pequeña ciudad de Belén se encuentra en la región montañosa de piedra caliza de la Tierra Santa, a unos diez kilómetros al sur de Jerusalén. La Iglesia de la Natividad, la iglesia cristiana más antigua en uso continuo, marca el lugar tradicional de nacimiento de Jesús y se considera uno de los lugares más sagrados de la cristiandad.
La ciudad natal de Jesús atrae de promedio a unos dos millones de visitantes cada año. Las multitudes de turistas son especialmente numerosas en Navidad. Las filas son largas, los hoteles y otros alojamientos están completos. Los lugareños bromean diciendo que, si José y María llegaran hoy a Belén, tampoco encontrarían sitio en ninguna posada.
Aunque pequeña, el pueblo de Belén tiene una rica historia en la Biblia. Se la conoce como “la ciudad de David” (Lucas 2:4) porque fue el pueblo natal de ese gran rey de Israel. En Belén, Jacob enterró a su amada esposa Raquel, quien murió durante el parto (Génesis 35:19, 20). En Belén, Rut, la bisabuela de David, espigó en los campos de Booz. Fue en Belén donde el profeta Samuel ungió a David como rey de Israel (1 Samuel 16). Pero todos estos acontecimientos solo sirvieron como señales que anunciaban el evento más importante en la historia de Belén, y de hecho, en la historia del mundo: el nacimiento de Jesucristo, el Salvador del mundo.